Shane Tamura, un joven que intentó atacar las oficinas de la NFL antes de suicidarse, aseguró en su nota final que sufría encefalopatía traumática crónica (ETC). ¿Qué es esta enfermedad cerebral y por qué se ha relacionado con jugadores de futbol americano, boxeadores y militares?
Shane Tamura, de 27 años, viajó de Las Vegas a Nueva York con la intención de atacar las oficinas de la NFL y luego suicidarse. Aunque no logró su objetivo, murió tras un tiroteo y dejó una nota en la que culpó a la liga por el supuesto daño cerebral que padecía: encefalopatía traumática crónica (ETC). Su caso reabre un tema sensible en el deporte de contacto: los efectos de los golpes repetidos en la cabeza.
La ETC es un trastorno cerebral degenerativo asociado a lesiones craneales recurrentes, como las que se sufren en el futbol americano, boxeo o el combate militar. Según la Clínica Mayo, solo puede diagnosticarse con certeza después de la muerte, mediante una autopsia cerebral.
Los síntomas incluyen alteraciones cognitivas, de conducta y del estado de ánimo. Impulsividad, depresión, agresividad y pensamientos suicidas son algunos de los signos que se han identificado en personas diagnosticadas post-mortem.
El caso de Tamura recuerda al de Phillip Adams, exjugador de la NFL que mató a seis personas en 2021 antes de suicidarse. Su autopsia reveló un daño cerebral severo. Otro caso emblemático fue el del luchador Chris Benoit, quien en 2007 asesinó a su familia y luego se quitó la vida. Su cerebro mostraba lesiones comparables al Alzheimer avanzado.
Aunque aún queda mucho por investigar, especialistas coinciden en que la prevención de traumatismos craneales es clave para reducir el riesgo de ETC.




