El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto con el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., afirmaron que el consumo de Tylenol durante el embarazo podría causar autismo en los niños, declaraciones que se realizaron sin presentar evidencia científica sólida.
El anuncio generó controversia entre la comunidad médica, que advierte sobre los riesgos de difundir mensajes sin respaldo clínico.
El paracetamol, principio activo del Tylenol, es uno de los analgésicos más comunes y recomendado para reducir fiebre o dolor durante el embarazo.
No hay evidencia científica que apoye la afirmación
Sin embargo, estudios recientes solo han encontrado asociaciones no concluyentes entre su uso prolongado y algunos trastornos del neurodesarrollo.
Investigaciones de instituciones como Harvard y el Monte Sinaí subrayan la necesidad de más pruebas antes de establecer una relación causal.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) recordó en un comunicado que no existe evidencia que confirme que el paracetamol cause autismo.
La agencia destacó que, como cualquier medicamento en el embarazo, debe usarse en la dosis más baja y solo cuando sea necesario.
Expertos como Nathaniel DeNicola, asesor del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, insistieron en que el estándar médico no ha cambiado: tratar fiebres durante el embarazo con Tylenol sigue siendo seguro y recomendado.
Mientras tanto, compañías como Kenvue, fabricante actual de Tylenol, rechazaron la idea de un vínculo con el autismo y señalaron que la evidencia científica respalda su seguridad.
La polémica reabre un viejo debate sobre las causas del autismo, que la mayoría de especialistas atribuye a una combinación de factores genéticos y ambientales, más que a un solo medicamento.




