Un trágico accidente ocurrido en Chetumal cobró la vida de tres trabajadores que participaban en una obra de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA). Los hechos se registraron en la avenida Javier Rojo Gómez con calle Celul, cuando la zanja en la que laboraban se derrumbó repentinamente.
Los obreros buscaban acceder a una tubería de aguas negras que debía estar seca, pero al encontrarse en operación, la presión del agua y la inestabilidad del subsuelo provocaron el colapso. Los empleados cayeron cerca de tres metros y fueron alcanzados por aguas residuales, piedras y gases tóxicos que los dejaron inconscientes.
El accidente ocurrió alrededor de las 16:45 horas. De inmediato, testigos solicitaron ayuda al número de emergencias. Bomberos y policías llegaron al lugar, pero la presencia de gases complicó las labores. Incluso un compañero que intentó descender con una cuerda comenzó a convulsionar.
Finalmente, rescatistas con equipo especializado ingresaron a la zanja con retroexcavadoras y cuerdas, logrando extraer los cuerpos de los tres trabajadores, quienes ya habían perdido la vida.
Familiares y compañeros mostraron su indignación contra CAPA, acusando a la dependencia de negligencia y de permitir trabajos sin condiciones mínimas de seguridad. Recordaron que no es el primer incidente fatal en obras de la paraestatal.
Este nuevo accidente pone en entredicho la supervisión de CAPA y revive críticas hacia su administración, señalada por obras mal planeadas y con fallas en seguridad laboral.
La muerte de los tres obreros subraya la urgencia de implementar protocolos estrictos y de exigir mayor responsabilidad a CAPA en la protección de quienes participan en sus proyectos.




