El burnout laboral se ha convertido en un problema creciente en México. De acuerdo con el nuevo Informe Burnout Laboral 2025 de Buk, el 72% de las personas trabajadoras en el país ha experimentado burnout en el último año, y un preocupante 12% lo vive de manera frecuente.
Este fenómeno, reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un «fenómeno ocupacional», surge del estrés laboral crónico no gestionado adecuadamente, y se manifiesta en tres dimensiones clave: agotamiento emocional, desconexión mental del trabajo y reducción de la eficacia profesional.
¿Qué está causando este síndrome en México?
Según el estudio, que encuestó a 5,760 personas trabajadoras de México, Chile, Colombia y Perú, en México las principales causas son:
- Jornadas laborales poco flexibles
- Falta de reconocimiento
- Percepción de trato injusto en el entorno laboral
Mujeres, jóvenes y minorías: los más afectados
Los datos revelan una carga desproporcionada del burnout en ciertos grupos de la población laboral. En particular:
- 17% de la Generación Z reporta padecerlo frecuentemente, en contraste con solo el 8% de los Baby Boomers.
- Las mujeres presentan niveles más altos de desgaste, especialmente aquellas con hijos menores de 12 años.
- Las personas neurodivergentes y miembros de la comunidad LGBTQ+ también reportan niveles elevados de agotamiento emocional.
Burnout y salud mental: una alerta encendida
El 46% de quienes experimentan burnout frecuente también reporta síntomas de depresión, lo que indica un impacto severo más allá del ámbito laboral. El burnout afecta la salud mental, la motivación y la calidad de vida en general.
Además, quienes lo padecen tienden a mostrar mayor intención de renunciar y menor disposición a recomendar su empresa como un buen lugar para trabajar.
Prevenir el burnout: una necesidad estratégica
Ignorar el burnout tiene consecuencias claras: pérdida de productividad, fuga de talento y daño reputacional. Por ello, el informe subraya la importancia de implementar políticas que promuevan la flexibilidad, la equidad y el bienestar emocional dentro de las organizaciones.
“Las generaciones más jóvenes, las mujeres y las minorías son los grupos más afectados. La prevención del burnout no es solo una acción de bienestar, sino una estrategia empresarial esencial”, destaca el documento.




