Los alimentos ultraprocesados han colonizado los hábitos alimentarios en todo el mundo, alertan 43 expertos en un estudio publicado en The Lancet.
Los científicos señalan que estos productos, diseñados industrialmente para estimular el apetito y maximizar ganancias, están erosionando la salud pública de manera sistemática y llaman a los gobiernos a intervenir.
Según la investigación, el consumo de ultraprocesados varía globalmente, desde el 9% de la dieta en Irán hasta más del 60% en Estados Unidos. En España, la ingesta se ha triplicado en 20 años, pasando del 11% al 32%.
Su expansión está asociada con dietas altas en azúcares y grasas, bajas en fibra y proteínas. Además de mayor exposición a aditivos químicos, aumentando el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y otros problemas crónicos.
Acusan a las compañías de pagar por publicidad
El informe compara la situación con la industria tabacalera del siglo XX, donde las empresas intentaron silenciar la evidencia científica mediante marketing y presión política.
Ahora, empresas como Nestlé, PepsiCo, Danone, Ferrero, Kraft Heinz y Coca-Cola controlan gran parte del mercado y emplean tácticas similares: publicidad agresiva, lobby, influencia en debates científicos y bloqueos regulatorios.
La OMS, UNICEF y la FAO reconocen que estos productos representan una amenaza sistémica. Y proponen medidas urgentes: etiquetado claro, impuestos a productos poco saludables, regulación de publicidad y restricción en escuelas y centros sanitarios.
Además, destacan la necesidad de políticas coordinadas globalmente para modificar el entorno alimentario y no depender únicamente del cambio de comportamiento individual.
Los expertos coinciden en que, sin intervención, la propagación de los ultraprocesados seguirá afectando la salud de millones de personas y agravando la presión sobre los sistemas sanitarios y el medio ambiente, consolidando un modelo donde el lucro corporativo prevalece sobre la nutrición y la sostenibilidad.




