Durante generaciones, hemos escuchado advertencias como «abrígate bien o te resfriarás» o «no salgas con el cabello mojado, que te vas a enfermar». Estas creencias han arraigado la idea de que la exposición al frío es la principal causa de los resfriados. Sin embargo, la ciencia nos dice otra cosa.
Los verdaderos culpables: los virus
Los resfriados son infecciones del tracto respiratorio superior causadas por virus, siendo los rinovirus los más comunes. Estos patógenos se transmiten principalmente a través del aire, mediante gotas respiratorias que se liberan al hablar, toser o estornudar, y también por contacto con superficies contaminadas.
El frío y su papel en la propagación de los virus
Aunque el frío en sí mismo no causa resfriados, sí puede influir en su propagación. Durante los meses fríos, tendemos a pasar más tiempo en espacios cerrados y mal ventilados, lo que facilita la transmisión de virus entre personas. Además, las bajas temperaturas pueden afectar nuestras defensas naturales. Un estudio de la Universidad de Yale encontró que los rinovirus se replican más eficientemente a temperaturas más bajas, y que la respuesta inmunitaria en las vías respiratorias es menos efectiva en estas condiciones.
Desmintiendo mitos comunes
Es común escuchar que andar descalzo o salir con el cabello mojado puede provocar resfriados. Sin embargo, expertos como el médico Manuel Viso y el farmacéutico Álvaro Fernández han desmentido estas creencias. Viso explica que los resfriados no entran por los pies ni vienen por el frío, sino que los virus se transmiten por el aire o el contacto con las manos. Fernández, por su parte, enfatiza que andar descalzo no resfría, ya que los virus no entran por los pies.
Factores que realmente aumentan el riesgo de resfriados
Además de la mayor permanencia en espacios cerrados durante el invierno, otros factores contribuyen al aumento de resfriados en esta época:
- Humedad y ventilación: La calefacción reduce la humedad del ambiente, lo que puede resecar las mucosas nasales y disminuir su capacidad de atrapar y eliminar virus.
- Cambios en el sistema inmunológico: Las bajas temperaturas pueden afectar la eficacia de nuestro sistema inmunológico, haciendo que las células inmunes sean menos efectivas.
Medidas preventivas efectivas
Para reducir el riesgo de contraer resfriados, es más efectivo centrarse en medidas como:
- Higiene de manos: Lavarse las manos regularmente con agua y jabón para eliminar posibles virus.
- Ventilación de espacios: Asegurar una buena circulación de aire en interiores para reducir la concentración de virus en el ambiente.
- Evitar el contacto cercano con personas enfermas: Mantener una distancia prudente y evitar compartir objetos personales.
- Vacunación: Aunque no existe una vacuna para el resfriado común, la vacunación contra la gripe puede prevenir infecciones más graves durante la temporada invernal.
El frío por sí solo no causa resfriados. Son los virus los responsables de estas infecciones, y factores como la permanencia en espacios cerrados y la disminución de la eficacia del sistema inmunológico en bajas temperaturas pueden aumentar el riesgo de contagio. Es fundamental desmitificar creencias populares y adoptar medidas preventivas basadas en evidencia científica para mantenernos saludables durante el invierno.




