Trump justificó la salida argumentando el «mal manejo de la pandemia de COVID-19 que surgió de Wuhan, China, y otras crisis de salud globales» por parte de la OMS. Además, señaló el «fracaso de la agencia para adoptar reformas urgentemente necesarias» y su «incapacidad para demostrar independencia de la influencia política inapropiada de los estados miembros».
Estados Unidos ha sido históricamente uno de los mayores financiadores de la OMS, aportando entre 160 y 815 millones de dólares anuales en la última década. La retirada implica la suspensión de futuras transferencias de fondos, apoyo o recursos al organismo, lo que podría paralizar numerosas iniciativas sanitarias globales, como los esfuerzos para erradicar la poliomielitis y los programas de salud maternoinfantil.
#ÚLTIMAHORA 🚨🚨Estados Unidos anuncia su salida efectiva de la OMS pic.twitter.com/z8vmMF93Hc
— El Universal (@El_Universal_Mx) January 22, 2026
Consecuencias para la salud global
La salida de Estados Unidos de la OMS podría debilitar la salud global y dejar espacio a otras potencias, como China, para ganar influencia en el organismo. La pérdida de fondos estadounidenses podría afectar la capacidad de la OMS para responder a emergencias sanitarias y coordinar esfuerzos internacionales.
Esta medida se suma a otras acciones unilaterales de la administración Trump, como la imposición de aranceles a países europeos y la retirada de acuerdos internacionales. Estas decisiones han generado tensiones diplomáticas y han puesto en entredicho el compromiso de Estados Unidos con la cooperación multilateral.




