El herpes zóster representa una de las complicaciones más frecuentes derivadas del virus de la varicela, una infección que afecta a la mayoría de las personas durante la infancia y permanece latente en el organismo durante décadas.
De acuerdo con Édgar Pérez Barragán, director de Proyectos de la Sociedad de Investigación y Docencia en Virología e Infectología, una de cada tres personas podría desarrollar herpes zóster a partir de los 50 años.
El especialista explicó que el principal riesgo de esta enfermedad es la neuralgia posherpética, una afección que provoca dolor intenso en los nervios y puede extenderse durante meses.
Las personas con enfermedades como diabetes, cáncer o padecimientos autoinmunes presentan una mayor probabilidad de sufrir complicaciones debido al debilitamiento de su sistema inmunológico.
Vacuna ofrece más de 90 por ciento de protección
Pérez Barragán destacó que actualmente existe una vacuna recombinante aprobada desde 2017 que ofrece una eficacia superior al 90 por ciento para prevenir el herpes zóster.
Además, el biológico alcanza una efectividad cercana al 95 por ciento para evitar la neuralgia posherpética, considerada la secuela más incapacitante de la enfermedad.
La vacuna comenzó a utilizarse en México en 2023, aunque únicamente está disponible en instituciones privadas de salud.
El especialista señaló que gran parte de la población desconoce la existencia de esta herramienta preventiva.
Explicó que el virus permanece alojado en los ganglios nerviosos y puede reactivarse años después, provocando inflamación, dolor, ardor y pérdida de sensibilidad.
Los cuadros más severos suelen presentarse en adultos mayores y en personas que viven con enfermedades crónicas.
Por ello, recomendó la aplicación de dos dosis de la vacuna para reducir significativamente el riesgo de desarrollar la enfermedad y sus complicaciones.
También recordó que diversos estudios internacionales han confirmado la seguridad y eficacia del biológico en diferentes grupos de población.




