La demencia es una de las principales amenazas para la salud pública en México y el mundo. Aunque suele asociarse con la vejez, especialistas advierten que sus raíces pueden comenzar desde la infancia y juventud, por lo que la prevención temprana es clave.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Alzheimer y Enfermedades Similares (AMAES), existen 14 factores de riesgo vinculados con la demencia, muchos de ellos modificables.
El impacto cognitivo de ciertos factores de riesgo modificables de demencia es mayor en mujeres que en hombres, especialmente la diabetes y la pérdida auditiva.https://t.co/9FGYAUdwoj pic.twitter.com/4kpfVPoD1e
— Medscape ES (@MedscapeES) August 25, 2025
¿Cuáles son los factores de riesgo?
Entre los más relevantes destacan fumar, la inactividad física, el aislamiento social y el consumo excesivo de alcohol. Estas conductas dañan al cerebro y aceleran el deterioro cognitivo.
Por ejemplo, un estudio presentado en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer de 2025 señaló que caminar con regularidad reduce significativamente la probabilidad de desarrollar la enfermedad. De igual manera, dejar de fumar incluso en la edad adulta disminuye el riesgo de padecerla.
En México, la falta de cultura preventiva agrava el panorama. “Hay cosas que no puedes cambiar como la genética, pero hay muchas conductas que sí puedes cambiar y tienen que ver con la manera en que vives”, explicó Rosa Farres, presidenta de AMAES.
La Organización Internacional de la Enfermedad del Alzheimer estima que atender estos factores podría prevenir o retrasar hasta el 45% de los casos de demencia en el mundo.
Por ello, especialistas llaman a fomentar hábitos saludables desde temprana edad y a reconocer la demencia como un problema prioritario en la agenda de salud pública mexicana.




