Una investigación de endocrinos y pediatras de la Universidad de Valladolid (España) y del Hospital Clínico Universitario de esa ciudad han confirmado la eficacia del Índice de Riesgo Glucémico. Esto, tras realizar la primera evaluación del mundo en pacientes reales, en concreto 202 adultos y niños.
La Universidad de Valladolid detalló que el sistema de monitorización continua de glucosa es un pequeño sensor colocado en el brazo o abdomen de personas con Diabetes Tipo 1. Y aporta grandes cantidades de información que se analizan según el Índice de Riesgo Glucémico, GRI, por sus siglas en inglés.
¿Qué es el Índice de Riesgo Glucémico?
Ese índice consigue evaluar diferentes parámetros relacionados con la glucosa. Y ofrece un resultado numérico que integra el tiempo en rango, el tiempo por encima y por debajo del rango.
El índice fue testado en un estudio clínico con adultos previo a su presentación, pero ni había sido evaluado en una cohorte real de pacientes adultos ni había sido testado en pacientes pediátricos.
Por ello, investigadores de la Universidad de Valladolid y el Hospital Clínico Universitario han puesto en marcha la primera evaluación del GRI en pacientes reales a nivel mundial.
En ese estudio participaron 202 pacientes, de ellos 137 adultos y 65 niños. Los resultados de esta evaluación revelan que el índice es efectivo tanto en pacientes adultos como en pacientes pediátricos.
Los resultados de esta evaluación pionera a nivel mundial se han publicado en la prestigiosa revista Journal of Diabetes Science and Technology. Bajo el título “Glycemia Risk Index Assessment in a Pediatric and Adult Patient Cohort With Type 1 Diabetes Mellitus».
Investigadores de Valladolid testan en 200 pacientes la efectividad del Índice Riesgo Glucémico https://t.co/wb6dMjCKnL vía @larazon_es
— La Razón Castilla y León (@larazon_cyl) January 22, 2024
Diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune
La diabetes tipo 1 se caracteriza por ser una enfermedad autoinmune. En la que el sistema inmunológico confunde las células pancreáticas sanas con patógenos eliminándolas e impidiendo la producción de insulina.
Como consecuencia, los enfermos necesitan el tratamiento con insulina en pautas complejas para controlar de forma estricta los niveles de glucemia y evitar complicaciones a corto y largo plazo.
Actualmente, la mayor parte de los pacientes con diabetes tipo 1 utilizan un sensor de monitorización continua para controlar los niveles de glucosa en sangre.
Uno de cada diez adultos en todo el mundo, 537 millones, vive actualmente con diabetes según datos de la Sociedad Española de Diabetes. Y se prevé que la cifra total aumente a 643 millones (11,3%) en 2030 y a 783 millones (12,2%) en 2045.
Con información de AGENCIA EFE
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