Mejorar la visión sin el uso de gafas ya es posible

Nuevas gotas oftálmicas ofrecen una alternativa no quirúrgica para la presbicia, la pérdida gradual de la visión de cerca que afecta a la mayoría de los adultos mayores de 45 años. De hecho, estudios clínicos recientes demuestran que las formulaciones más avanzadas logran que una proporción significativa de pacientes experimente una mejora en su visión cercana. En promedio, los pacientes que usan este tipo de colirios logran leer dos, tres o más líneas adicionales en la tabla de agudeza visual.

Mejorar la visión de cerca sin cirugía: ¿Cómo funcionan?

Estas gotas oftálmicas están diseñadas para corregir temporalmente la presbicia. El mecanismo de acción principal se basa en el llamado «efecto estenopeico» o pinhole effect. Por lo tanto, el colirio reduce levemente el tamaño de la pupila, lo que aumenta la profundidad de foco del ojo y ayuda a ver mejor de cerca sin afectar la visión a distancia.

Las formulaciones más conocidas, como aquellas que utilizan el medicamento Pilocarpina, un agente miótico, actúan contrayendo el músculo ciliar y reduciendo la pupila. La combinación con un antiinflamatorio no esteroideo (AINE), como el Diclofenaco, busca reducir la irritación o el ojo rojo que la Pilocarpina podría generar.

Recientemente, la FDA aprobó una nueva generación de gotas, como VIZZ, que utilizan aceclidina. Esta sustancia actúa de forma más selectiva. En consecuencia, VIZZ ofrece hasta 10 horas de visión cercana mejorada, con menos efectos adversos que los tratamientos previos basados solo en Pilocarpina.

Efectividad comprobada y posibles efectos secundarios

La efectividad de las gotas oftálmicas se ha mantenido en estudios clínicos a largo plazo. Un estudio retrospectivo de 8 años con Pilocarpina y Diclofenaco demostró que la mejoría visual se mantuvo hasta por dos años en algunos pacientes. Además, la mejoría promedio fue de más de tres líneas de Jaeger después de una hora de aplicación.

No obstante, los expertos advierten sobre posibles efectos secundarios, aunque suelen ser leves y transitorios. Los efectos secundarios más frecuentes que reportan los pacientes son:

  • Visión borrosa o dificultad visual en condiciones de poca luz (visión nocturna).
  • Dolor de cabeza (cefalea).
  • Enrojecimiento o irritación ocular al aplicar las gotas.

Aun así, los oftalmólogos consideran que estas gotas no son una «cura» para la presbicia. Su efecto es temporal y dependen de factores como la graduación y las condiciones de luz. Por consiguiente, los pacientes con presbicia más avanzada o con cataratas podrían no obtener el mismo beneficio.

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Lora Helmin

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