Desde la detección del primer brote en Chihuahua en febrero de 2025, el Gobierno de México ha logrado aplicar un total de 22 millones de vacunas para combatir la propagación del Sarampión. Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de la Secretaría de Salud, presentó estas cifras durante la conferencia matutina del 3 de marzo. Ciertamente, este volumen de inoculación representa un hito sin precedentes, pues equivale a lo que normalmente se administraba en un periodo de cinco o seis años en condiciones ordinarias. Por consiguiente, la estrategia nacional busca mitigar el avance del virus que actualmente registra 11 mil 889 casos acumulados en el territorio nacional.
Incremento notable en la participación ciudadana
Ante la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario destacó que la respuesta de la población ha sido fundamental para acelerar el proceso preventivo contra el Sarampión. Los datos revelan que la cobertura semanal pasó de 270 mil aplicaciones a principios de enero a un pico de 3.4 millones durante la tercera semana de febrero. Puesto que se habilitaron módulos extramuros y campañas masivas en centros de salud, el ritmo de vacunación creció casi 15 veces en apenas dos meses. Por esta razón, las autoridades consideran que la sensibilización sobre la gravedad de la enfermedad ha surtido efecto en las familias mexicanas.
Asimismo, la Secretaría de Salud reiteró que los esfuerzos se concentran en sectores específicos de la población para maximizar el impacto de la inmunización. Debido a que el virus presenta mayores complicaciones en ciertas edades, la campaña prioriza a niñas y niños de 6 meses a 12 años que requieran refuerzos o primera dosis. De igual forma, se hace un llamado urgente a personas de 13 a 49 años con esquemas incompletos. De esta manera, el gobierno federal pretende construir una barrera inmunológica robusta que frene la transmisión comunitaria de forma definitiva.
Vigilancia epidemiológica y metas de salud
A pesar del avance masivo, el monitoreo del Sarampión continúa de manera estricta en las entidades con mayor incidencia. Ciertamente, el despliegue de brigadas de salud ha permitido llegar a zonas de difícil acceso donde los antecedentes vacunales eran insuficientes. En consecuencia, el sistema público de salud se mantiene en alerta para detectar nuevos casos probables y brindar atención inmediata. La unificación de esfuerzos institucionales permitirá que México recupere los niveles de cobertura recomendados por organismos internacionales de salud.
Finalmente, el subsecretario Clark enfatizó que existe abasto suficiente para continuar con el ritmo de aplicación actual. En conclusión, la meta es garantizar que ningún habitante en situación de riesgo quede fuera del programa nacional de vacunación. Solo mediante la vigilancia constante y la participación activa se podrá superar esta contingencia sanitaria. Por lo tanto, se invita a la ciudadanía a acudir al centro de salud más cercano para actualizar su cartilla nacional de salud y protegerse contra esta enfermedad altamente contagiosa.




