México ha registrado más de 50,000 casos confirmados de Dengue en periodos de alta incidencia, lo que subraya la urgencia de contar con biológicos propios. Ante este reto, el Gobierno de México anunció una alianza estratégica para producir vacunas en territorio nacional. Este plan incluye la colaboración entre la firma estadounidense Moderna, Laboratorios Liomont y la paraestatal Birmex. El objetivo principal es instalar capacidades de producción bajo la avanzada plataforma de ARN mensajero (ARNm).
Innovación tecnológica con ARN mensajero
Las vacunas basadas en ARNm funcionan instruyendo al organismo para producir proteínas específicas que activan la respuesta inmunitaria. Esta tecnología no utiliza virus vivos, sino una instrucción genética temporal para que el cuerpo genere sus propias defensas. Por lo tanto, esta plataforma ofrece un desarrollo más rápido frente a nuevos virus y una gran capacidad de adaptación ante variantes.
En Palacio Nacional, firmamos el acuerdo entre la Secretaría de Salud, Birmex, Liomont y Moderna para producción de vacunas ARN mensajero. Esto ayudará a promover la investigación y el desarrollo de nuevas vacunas en nuestro país. pic.twitter.com/4uVt8JDKHj
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) February 10, 2026
Debido a su versatilidad, la estrategia mexicana no se limita a enfermedades infecciosas. El acuerdo contempla investigación científica conjunta para desarrollar proyectos oncológicos en fases tempranas. Estas fórmulas buscan entrenar al sistema inmune para reconocer y atacar células tumorales específicas de manera precisa.
La lucha contra el Dengue en regiones endémicas
La producción local de una vacuna contra el Dengue es fundamental para proteger a la población contra los cuatro serotipos del virus. Es importante mencionar que infectarse por un serotipo no protege contra los otros tres. Por el contrario, una reinfección con una variante distinta puede aumentar el riesgo de desarrollar un cuadro clínico grave.
En consecuencia, el desarrollo de una inmunización tetravalente busca reducir drásticamente los casos sintomáticos y las hospitalizaciones. La manufactura regional permitirá ampliar la disponibilidad de dosis en toda América Latina. De esta manera, México se posiciona como un referente en biotecnología para combatir el Dengue y otras prioridades de salud pública.
Hacia una política de soberanía sanitaria
Finalmente, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que este convenio fortalece la infraestructura industrial y la investigación biomédica nacional. Al reducir la dependencia de importaciones, el país asegura un acceso más oportuno a biológicos críticos. Por lo tanto, el uso de la tecnología ARNm abre la puerta a soluciones innovadoras para enfermedades que han afectado a los mexicanos por décadas. En conclusión, este esfuerzo coordinado representa un avance histórico para la ciencia y la prevención médica en el país.




