Un equipo internacional de investigadores ha logrado un avance significativo en la sanidad animal. Utilizaron la herramienta de edición genética CRISPR para modificar un gen clave en cerdos. La alteración confiere resistencia completa a la infección por el virus de la Peste porcina clásica (PPC). De hecho, el experimento, aunque realizado en una pequeña muestra de cuatro animales, mostró una protección total frente a la enfermedad. Este avance podría convertirse en un método adicional vital para el control de estos virus.
La edición genética contra los virus de la Peste porcina
El trabajo se centró en modificar el gen DNAJC14, un gen implicado en la replicación de los pestivirus. Estudios previos habían demostrado que DNAJC14 desempeña un papel esencial en la replicación de estos virus en cultivos celulares. El catedrático Christian Gortázar, experto en sanidad animal, calificó el trabajo de «metodológicamente correcto e innovador».
- Resistencia completa: Los animales modificados, generados mediante microinyección de embriones, y las células derivadas de ellos, mostraron resistencia completa a la PPC.
- Implicaciones económicas: La Peste porcina clásica es una de las enfermedades más devastadoras del sector porcino. Causa alta mortalidad, pérdidas productivas y repercusiones en la seguridad alimentaria.
El reto futuro: La Peste porcina africana y la regulación
El éxito de este estudio amplía significativamente el repertorio de genes diana. Demuestra la solidez de la edición genética para el control de enfermedades infecciosas. Sin embargo, los expertos señalan que el reto es lograr efectos similares en enfermedades más insidiosas. Un ejemplo es la Peste porcina africana (PPA), que aún no cuenta con buenas vacunas aprobadas. El virus de la PPA es más complejo (ADN) que el de la PPC (ARN), lo que podría dificultar la edición del genoma porcino.
Además, el catedrático Joaquín Gadea advirtió sobre la barrera regulatoria. Desafortunadamente, las autoridades europeas aún no han autorizado el uso de animales editados genéticamente. Por lo tanto, la falta de apoyo empresarial y la limitada protección de patentes frenan el desarrollo de estos modelos. Este estudio, financiado por una multinacional líder en genética porcina, consolida la edición genética como una herramienta realista y eficaz.




