En México, aproximadamente el 42% de las mujeres y personas menstruantes viven en condiciones de pobreza, lo que limita su acceso a insumos básicos de higiene. Ante esta realidad, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) programó una discusión clave para el próximo 8 de enero. El objetivo central es determinar si la tasa cero del Impuesto al Valor Agregado (IVA) debe aplicarse a una gama más amplia de productos de gestión menstrual.
Hacia una legislación de menstruación digna
Actualmente, la ley exime del pago de impuestos únicamente a las toallas sanitarias, tampones y copas menstruales desde el año 2022. No obstante, la propuesta del ministro Irving Espinosa busca que este beneficio fiscal no se limite a esos artículos tradicionales. Por el contrario, el proyecto propone incluir productos esenciales como pantiprotectores y ropa interior especializada que todavía mantienen un gravamen del 16 por ciento.
Esta iniciativa surge a raíz de un amparo promovido por la empresa Walmart. La compañía argumentó que la norma vigente vulnera los principios de igualdad y equidad tributaria al excluir diversos artículos de gestión. Por lo tanto, la resolución de la Corte podría marcar un hito en la búsqueda de una menstruación digna para millones de mexicanas.
Productos propuestos para la exención de impuestos
La lista de artículos que los ministros analizarán para liberar de carga fiscal incluye herramientas de uso diario y preventivo. Entre los productos más relevantes se encuentran los siguientes:
- Ropa interior de tela absorbente diseñada para el periodo.
- Pantiprotectores de diversos materiales.
- Jabones específicos para la higiene íntima.
- Parches térmicos utilizados para mitigar los cólicos.
Además, diversos colectivos sociales insisten en que el acceso a estos productos no debe considerarse un lujo, sino un derecho humano vinculado a la salud. Es importante mencionar que el costo acumulado de estos insumos durante la vida fértil representa una carga económica desproporcionada basada en el género. En consecuencia, la política de menstruación digna pretende eliminar estas barreras financieras que afectan principalmente a los sectores más vulnerables de la población.
Impacto social y equidad tributaria
Si la Corte aprueba la medida, México se consolidaría como un referente regional en justicia menstrual. Sin embargo, las autoridades hacendarias deberán ajustar los mecanismos de control para asegurar que el beneficio llegue directamente al consumidor final. Mientras tanto, se espera que la reducción de precios facilite que niñas y adolescentes no abandonen sus actividades escolares por falta de recursos higiénicos.
Finalmente, la promoción de una menstruación digna requiere no solo de incentivos fiscales, sino también de infraestructura adecuada en espacios públicos y educativos. Sin duda, esta decisión judicial representará un paso firme hacia la equidad de género en el sistema tributario nacional.




