La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) está desarrollando una pastilla anticonceptiva masculina no hormonal, diseñada para tomarse una o dos horas antes del acto sexual con el fin de evitar la fecundación.
El proyecto, encabezado por Jorge Arturo Torres Juárez, investigador del Laboratorio de Fisiología Celular y Molecular del Centro de Investigación Biomédica Avanzada, busca ofrecer una alternativa reversible, segura y sin efectos secundarios que transforme la planificación familiar en los hombres.
¿Cómo funciona este anticonceptivo?
A diferencia de los métodos hormonales, este anticonceptivo actúa sobre el canal CatSper, una estructura exclusiva de los espermatozoides que regula la entrada de iones de calcio.
El calcio es el elemento que proporciona la energía necesaria para el movimiento del flagelo, por lo que al bloquear dicho canal, el espermatozoide pierde su capacidad de avanzar hacia el óvulo. “CatSper es el motor del espermatozoide.
Si se bloquea esa compuerta, se interrumpe el flujo de calcio y, sin ese combustible, el espermatozoide deja de avanzar”, explicó el investigador en entrevista con Milenio.
El fármaco detiene el movimiento de los espermatozoides de manera temporal sin afectar la producción de testosterona ni la formación de nuevas células reproductoras.
Al suspender su uso, el canal CatSper vuelve a abrirse en aproximadamente 24 horas, lo que restaura la movilidad normal. Esto lo convierte en un método puntual y no de uso diario, ideal para hombres con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o cáncer, ya que no interfiere con sus tratamientos médicos ni afecta su fertilidad futura.
Su consumo solo sería por uso necesario
El investigador detalló que esta pastilla anticonceptiva para hombres está pensada para usarse solo cuando sea necesaria. “No se trata de una pastilla que se tome todos los días como las de las mujeres. La idea es que el hombre la consuma solo cuando la necesite”, explicó.
El efecto del medicamento dura alrededor de un día y después el cuerpo lo elimina sin dejar rastro. Debido a su funcionamiento, no es un fármaco para encuentros improvisados, sino que requiere planeación, por lo que está dirigido principalmente a parejas estables y monógamas, donde exista confianza y comunicación sobre la fertilidad. Además, no sustituye al condón, ya que únicamente previene embarazos, pero no enfermedades de transmisión sexual.
Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de pruebas in vitro con espermatozoides humanos.
De más de 40 moléculas candidatas, dos han mostrado alta precisión para actuar sobre el canal CatSper sin afectar otras funciones celulares. El objetivo, según los investigadores, es crear un compuesto potente, específico y seguro. “No queremos generar un efecto tóxico, sino algo tan preciso que, una vez fuera del organismo, se elimine sin consecuencias”, puntualizaron.
Si las pruebas continúan avanzando de forma positiva, esta pastilla podría convertirse en la primera anticonceptiva oral masculina no hormonal del mundo, marcando un hito en la investigación científica y ofreciendo a los hombres una nueva forma de asumir la responsabilidad reproductiva.




