La OMS declaró este sábado una emergencia de salud pública de importancia internacional debido al brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo y Uganda.
La decisión se produjo luego de que autoridades sanitarias africanas alertaran sobre el avance del virus en la provincia congoleña de Ituri. En donde hasta ahora se han reportado 246 casos sospechosos y al menos 80 muertes relacionadas con la enfermedad.
De acuerdo con la OMS, ocho contagios han sido confirmados mediante pruebas de laboratorio y corresponden a la cepa Bundibugyo del ébola. Para la cual actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento aprobado.
Además del foco principal en Ituri, las autoridades sanitarias confirmaron casos en Kinshasa y Kampala, lo que incrementó la preocupación internacional sobre una posible expansión regional del brote.
La OMS advirtió que la magnitud real de la emergencia podría ser mucho mayor debido a las dificultades para detectar y registrar todos los contagios.
También señaló que existen “incertidumbres significativas” sobre el número total de personas infectadas y la extensión geográfica de la propagación.
La declaración de emergencia internacional busca coordinar esfuerzos globales para contener el virus, facilitar recursos médicos y reforzar la preparación sanitaria de los países miembros.
Aún no se considera una pandemia
Sin embargo, la OMS aclaró que la situación aún no cumple los criterios para ser considerada una pandemia, como ocurrió con la COVID-19.
Expertos en salud pública manifestaron preocupación porque los primeros reportes sobre el brote aparecieron cuando la enfermedad ya había avanzado considerablemente. Jennifer Nuzzo, directora del Centro de Pandemias de la Universidad Brown, señaló que normalmente estos incrementos de casos son detectados mucho antes.
En Uganda, autoridades sanitarias confirmaron la muerte de un hombre congoleño de 59 años que ingresó a un hospital en Kampala tras viajar desde República Democrática del Congo. Otro caso detectado en la capital ugandesa no tendría relación directa con el primero.
La OMS advirtió que factores como la movilidad de la población, la crisis humanitaria y la presencia de centros de salud informales dificultan la contención del brote.
El virus del ébola se transmite mediante contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas, por lo que el rastreo de contactos. El aislamiento oportuno y los protocolos seguros de atención y entierro son considerados fundamentales para frenar la propagación.




