Investigadores de la Universidad de Stanford utilizaron inteligencia artificial para diseñar genomas completos de virus capaces de funcionar y replicarse en laboratorio. El experimento produjo 16 bacteriófagos inéditos que infectaron y eliminaron bacterias Escherichia coli.
Los virus no atacan células humanas y fueron desarrollados bajo medidas de seguridad. El resultado representa la primera demostración exitosa de genomas virales completos diseñados mediante inteligencia artificial generativa.
Los científicos emplearon los modelos Evo 1 y Evo 2, sistemas que aprenden patrones del ADN de manera comparable a como los modelos de lenguaje reconocen relaciones entre palabras.
¿Cómo se diseñaron los nuevos virus?
Los investigadores orientaron los modelos para generar bacteriófagos, virus especializados en infectar bacterias. Después seleccionaron 302 diseños, sintetizaron sus secuencias y los probaron.
Solo 16 diseños demostraron capacidad para infectar y destruir E. coli. Los científicos observaron zonas claras en cultivos bacterianos, señal de que los fagos estaban funcionando.
El avance podría contribuir al desarrollo de nuevas terapias contra infecciones resistentes a los antibióticos. Los bacteriófagos pueden atacar bacterias específicas y ofrecen una alternativa cuando los medicamentos convencionales pierden eficacia.
Expertos advierten riesgos de bioseguridad
El estudio demuestra que la inteligencia artificial puede diseñar sistemas biológicos completos y no proteínas o moléculas aisladas.
Especialistas en seguridad sanitaria advirtieron que esta capacidad plantea preguntas urgentes sobre bioseguridad y posibles usos maliciosos. Recomendaron evitar investigaciones dirigidas a generar virus capaces de provocar enfermedades.
El equipo excluyó de sus datos de entrenamiento virus que infectan organismos complejos y trabajó con bacteriófagos en un laboratorio seguro.
Los investigadores reconocen que diseñar organismos vivos exigiría un salto considerable. El genoma utilizado contiene alrededor de 5,400 pares de bases, mientras que las células más simples poseen cientos de miles.
Aun así, el trabajo abre posibilidades para desarrollar medicamentos, enzimas, anticuerpos y terapias mediante biología diseñada en computadoras.




