El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba denunció que las Brigadas Médicas Cubanas, un programa con más de 60 años de trayectoria, enfrentan una estrategia de «feroz presión y chantaje» por parte del gobierno de los Estados Unidos. Retirar a los médicos cubanos de los países aliados, aseguran, es una estrategía política adicional de presión.
Según las autoridades de la isla, esta campaña busca forzar a las naciones de América Latina y el Caribe a romper sus acuerdos de cooperación sanitaria con la mayor de las Antillas. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla afirmó que estas acciones no solo intentan desmantelar el despliegue de los Médicos Cubanos, sino que pretenden asfixiar las fuentes de ingresos de la economía isleña.
Son 66 años de haberse escrito el infame Memorando Mallory, base de la política de bloqueo genocida y de asfixia económica que ha mantenido el gobierno de EEUU contra #Cuba por casi 7 décadas y que hoy recrudece, con un costo humanitario elevado.
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) April 6, 2026
Es por ello que nos imponen un… pic.twitter.com/nHfXPHKx8H
Impacto en las comunidades vulnerables
De acuerdo con la postura oficial del gobierno cubano, las restricciones impuestas desde el exterior castigan directamente a los sectores más desfavorecidos. Ciertamente, muchas poblaciones han dependido históricamente de la atención primaria y especializada que ofrecen los Médicos Cubanos.
El canciller Rodríguez señaló que las promesas de recursos alternativos por parte de potencias extranjeras rara vez se materializan en beneficios reales para los pacientes. Por esta razón, la administración de la isla defiende la vigencia del programa como un pilar fundamental de su política de solidaridad internacional. Además, subrayan que la interrupción de estos convenios dejaría un vacío asistencial difícil de llenar para los sistemas de salud locales en el corto plazo.
Contexto del programa de Médicos Cubanos
Efectivamente, desde la década de 1960, las brigadas han operado en escenarios de desastres naturales y crisis sanitarias globales de manera constante. No obstante, las críticas internacionales sobre las condiciones laborales de los profesionales han intensificado el debate político en torno al programa.
Puesto que este esquema genera divisas fundamentales para Cuba, cualquier reducción en el número de misiones afecta la estabilidad financiera del país. De igual manera, la isla hace un llamado a la comunidad internacional para respetar la soberanía de los acuerdos bilaterales de salud.




