IPN investiga vínculo entre diabetes y Alzheimer

Científicas del IPN estudian cómo la resistencia a la insulina podría provocar cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer.

Investigadoras del Instituto Politécnico Nacional estudian cómo la resistencia a la insulina podría relacionarse con cambios cerebrales asociados al deterioro cognitivo.

El proyecto analiza mecanismos compartidos entre la diabetes tipo 2 y la enfermedad de Alzheimer.

Las científicas Martha Cecilia Rosales Hernández y Jessica Elena Mendieta Wejebe encabezan el trabajo en la Escuela Superior de Medicina.

La investigación utiliza el concepto “diabetes tipo 3” para estudiar los efectos de la resistencia a la insulina dentro del cerebro.

Este término todavía no representa una clasificación médica ni un diagnóstico reconocido.

Las especialistas explicaron que la diabetes descontrolada puede generar inflamación, estrés oxidativo y alteraciones en el metabolismo de lípidos.

Estos procesos pueden deteriorar la barrera hematoencefálica y permitir que sustancias inflamatorias afecten el sistema nervioso central.

Sin embargo, tener diabetes no significa que una persona desarrollará Alzheimer.

La alimentación, actividad física, genética, ambiente y otras condiciones influyen en el riesgo individual.

IPN prueba compuesto contra alteraciones metabólicas

Uno de los blancos estudiados es la enzima GSK-3β, encargada de participar en diferentes funciones celulares.

La resistencia a la insulina puede aumentar su actividad y afectar el transporte de glucosa hacia músculos e hígado.

Su activación también favorece mecanismos relacionados con la acumulación del péptido beta-amiloide.

Esta sustancia forma parte de las placas observadas en el cerebro de personas con Alzheimer.

Las investigadoras desarrollaron un modelo experimental con ratas alimentadas mediante una dieta alta en calorías.

Después detectaron resistencia a la insulina, alteraciones de glucosa, aumento de lípidos y cambios en marcadores inflamatorios.

El equipo también evaluó una molécula experimental denominada 4y.

En el modelo estudiado, el compuesto redujo la glucosa, mejoró el perfil lipídico y modificó favorablemente algunos marcadores cerebrales.

Los resultados son preliminares y no demuestran que la molécula funcione como tratamiento en seres humanos.

El compuesto permanece en etapa preclínica y requiere más estudios de eficacia y seguridad.

El siguiente paso será probarlo en ratones con diferentes dosis.

Las científicas también evaluarán la memoria, el aprendizaje y posibles cambios cerebrales.

El objetivo será determinar si las modificaciones moleculares observadas producen efectos sobre las funciones cognitivas.

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Lora Helmin

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