La cultura del bienestar físico en el país ha alcanzado un punto de inflexión histórico según las mediciones oficiales más recientes. El reporte del Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico (MOPRADEF) indica que el 44.5% de los adultos en zonas urbanas realiza alguna actividad física. Esta cifra representa el nivel más alto de participación ciudadana registrado desde el año 2013, superando el récord previo de 43.8%. Por consiguiente, la tendencia refleja un cambio profundo en los hábitos de salud de los mexicanos, quienes buscan combatir los riesgos asociados al sedentarismo. De esta manera, el país avanza en la prevención de enfermedades crónicas que actualmente presionan la capacidad de respuesta de los sistemas de salud pública.
Tendencias demográficas y brechas de género en el deporte
El dinamismo actual se manifiesta de forma distinta según los grupos de edad y el género de los participantes. Ciertamente, los hombres mantienen una ligera ventaja estadística con un 49.1% de participación en actividades recreativas frente al 40.7% registrado en las mujeres. No obstante, la brecha de género es la más pequeña observada en la última década, lo que demuestra una mayor ocupación de espacios deportivos por el sector femenino. Puesto que la disciplina es un factor clave, las mujeres lideran en el cumplimiento de las recomendaciones internacionales de intensidad y duración. Efectivamente, el 60% de las mujeres activas alcanza los niveles óptimos de Ejercicio semanal, superando el 55.9% de efectividad que presentan los varones en sus rutinas habituales.
Recomendaciones internacionales y metas globales de salud
La Organización Mundial de la Salud establece parámetros claros para mantener un estado físico saludable y prevenir padecimientos cardiovasculares. Por esta razón, se sugiere realizar al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana o 75 minutos de actividad vigorosa para obtener beneficios inmediatos. Debido a que el Ejercicio actúa como un remedio natural contra la ansiedad y mejora la calidad del sueño, su práctica diaria es fundamental. Asimismo, integrar movimientos funcionales en los adultos mayores de 60 años resulta vital para preservar la independencia física y evitar caídas degenerativas. Finalmente, aunque México muestra avances significativos, el reto persiste a nivel mundial, donde el 31% de los adultos aún no cumple con los mínimos de movimiento necesarios.




